Los primeros datos de utilización de plantas medicinales fueron encontrados en sepulturas de la antigüedad de 60.000 años. Los primeros rastros de cultivos medicinales datan de 30.000 años. Las más antiguas prescripciones fitoterapéuticas datan de la época sumeria 4.000 años a.C.

La acción terapéutica de las plantas se reconoce por la observación de sus efectos sobre el curso de las enfermedades. Las plantas se usaron en forma empírica, o sea, se las utilizó para cuál o tal enfermedad sin haberse hecho prueba científica de su acción. Hubo que esperar hasta entonces (hasta los siglos XVIII y XIX) para que sean confirmados o declarados válidos el uso de dichos elementos. Este reconocimiento constituye la base de la medicina actual, que no existiría si ellos.

La Aromaterapia siguió un camino paralelo a la fitoterapia, pero más lento, dado que los métodos de la extracción eran demasiados técnicos y difíciles de realizar. No obstante parecen haber sido los egipcios en haber utilizado esencias aromáticas; 4.000 años a.C. usaban los aceites esenciales para embalsamar y sabían preparar la esencia de la madera del cedro.