La fitoterapia es el arte y la ciencia de restaurar la salud mediante los remedios vegetales.

Estos productos de la naturaleza se conocen hierbas o popularmente como “yuyos” y deben su origen a los árboles, arbustos, algas o líquenes.

La característica principal de la fitoterapia, está basada en el empleo del complejo biogenético de la planta para sus productos medicinales y no sólo los productos químicos aislados o sintéticos, producidos con extractos de la planta.

Su finalidad consiste en estimular los procesos recuperativos del cuerpo, al tiempo que reestablecer el equilibrio fisiológico.

Se han demostrado que los remedios elaborados con plantas enteras, son fácilmente asimilables por el organismo y se encuentra libres de efectos secundarios, que en su mayoría son tóxicos.

Estos productos abarcan todos los principios activos como también el complejo de proteínas, enzimas, elementos naturales como el hierro, cobre, fluor y otros metabólicos primarios.

Dentro de la fitoterapia se pueden utilizar diferentes órganos de una planta como la raíz, rizoma, tallo, hojas, fruto, flores o la semilla, tejidos como el corcho y la madera o las gomas o resinas obtenidas por incisiones realizadas en las plantas.

La acción medicinal de las hierbas depende aparte de los aceites volátiles de la presencia de compuestos de nitrógenos que son los alcaloides.

El aporte de la farmacología es fundamental porque a través de ésta ciencia actualmente se conocen las vías que siguen los ingredientes herbarios. Desde el sistema digestivo hasta el torrente sanguíneos y cómo se producen las acciones curativas.

Es sorprendente el número de especies botánicas que contribuyen al tratamiento para los distintos trastornos del sistema digestivo (pulmones, corazón, páncreas y sistema circulatorio y del sistema nervioso, endocrinólogo, reproductivo urinario, y trastornos de la piel). La cultura naturalista se basa en una profunda sabiduría del valor curativo de sus diferentes hierbas, en la búsqueda del ancestral deseo humano de permanecer sano.

En el saber popular se han acumulado con éxito conocimientos de la curación de distintas dolencias desde dolores de cabeza hasta trastornos nerviosos o problemas circulatorios.

Lo importante es el alivio y la sanación que se produzca de la forma más natural, sin llegar a ocasionar ninguna consecuencia, que muchas veces que muchas veces puede ser fatal para el hombre.

Ha habido un constante fluir de cambios considerado que no puede existir sistema terapéutico más completo y que las hierbas están siendo rescatadas del pasado, para brindar al hombre del futuro, un principio más seguro y eficaz como es producto de la naturaleza.