Las plantas han desempeñado desde la antigüedad, un papel decisivo en las tradiciones de muchas culturas.

Desde las antiguas civilizaciones asirias y babilónicas, justamente con los egipcios a través de papiros que se remontan hacia el año 1700 a.C. pasando por la contribución griega con Hipócrates, padre de la medicina luego las teorías médicas llegan a Roma alrededor del año 100 a.C., con el tiempo con el tiempo fueron haciéndose más mecanista apartándose del dictado Hipocrático de permitir que las enfermedades curen por sí solas.

El trabajo más importante de la época fue el canon de medicina de Avicena, que era un médico árabe, quien se encargó de las teorías de Galeno, fueran tomando más auge y en la actualidad siguen extendiéndose en el mundo musulmán bajo el nombre de Unami basado en los principios de Galeno, fundamento en la base de Hipócrates: buena dieta, ejercicio, aire fresco y hierbas.

Aunque las escuelas médicas se extendieron por toda Europa, la más famosa fue la de Galeno. En general la práctica de la medicina a base de las plantas estaba en mano de la iglesia, al irse desvinculado de los monasterios. Este conocimiento pudo ponerse nuevamente en práctica las disciplinas senadoras de la escuela de Salerno, fundada en el siglo X y que seguía los principios hipocráticos.

Una figura prominente que vio la luz en los albores del renacimiento fue Paracelso, alquimista y médico famoso que revolucionó a toda la comunidad europea en el campo de la salud. Según sus biógrafos como alquimista lo colocaron en el rango más elevado considerado a la mayoría de los médicos y boticarios, copiadores, cuyo único fin era comerciar. Defendía el retorno a la medicina más simple inspirada en la teoría de las signaturas o señales que consistía en que el aspecto externo de una planta informaba sobre las dolencias que podría curar, por ejemplo la nuez moscada y la del nogal se comparaban con el cerebro, por lo que se creía a fortalecer la actividad mental. Las hojas de pulmonaria recordaban a los pulmones entonces se los usaba para la bronquitis.

El herbario más antiguo que ha sobrevivido en Europa data de la primera mitad del siglo X, incluyendo remedios enviados por el patriarca de Jerusalén al rey Alfred, en él se describe el uso de algunas hierbas como la betónica, verbana, milenrama que generalmente se llevaban en forma de amuleto sobre todo en el mal ojo.

En el siglo XVII se inició la identificación de los ingredientes activos individuales para utilizarlos como drogas aisladas. Así la medicina moderada pudo aislar a partir de una planta la morfina (1803). En las tradiciones de América del Norte, figura el herbonismo de origen chamánico centrándose en las actividades del hechicer: por medio de tambores y fumando mezclas de tabaco, en una especie de trance, viajaba espiritualmente buscando el alma de la persona a quien debía curar. Los nativos americanos también empleaban rituales mediante la rueda medicinal y asignaban tótems a los cuatro puntos cardinales, varias tribus utilizaban una especie de sauna para sudar y la idea de calor como técnica terapéutica fue adoptada posteriormente por Samuel Thompson quien fudó el movimiento fisiomédico.

En 1804 los diferentes grupos se fusionaron para formar la asociación más antigua de practicantes especializados en herborismo en Europa. El gran salto se produjo en 1852 cuando fue sintetizada artificialmente la salicina (corteza de sauce) y en 1899 la Cia. BAYER lanzó al mercado el producto conocido como aspirina.

Desde entonces se han realizado investigaciones tratando de obtener de las plantas sus principales elementos activos sin tener en cuenta que sólo la planta entera puede ofrecer todas sus propiedades.

Los primeros textos datan del 2500 a.C. y las sucesivas invasiones fueron dejando sus aportes como las persas en el año 200 a.C.. en el siglo XIV la de los Mongoles que traían la medicina de Galeno y Avicena. La medicina tiene mucho que ver con la ayurvédica pero su mayor importancia a concebido a la influencia de las vidas anteriores. Los remedios canela, el áloe, la curcuna, azafrán y otras hierbas estimulantes para despejar la mente, como el Gotu, Kola y la mirra.

En el Tíbet el momento de recolección de las hierbas se estudiaba con mucho cuidado, teniendo en cuenta las influencias astrológicas. Se empleaba la meditación y mientras para cargar medicina de energía el remedio y aumentar su eficacia. La medicina tradicional China se remonta también a una antigüedad de 2500 a.C. se considera a la enfermedad como una falta de armonía interior. La hierbas son consideradas claves en los tratamientos a los que se incorporaban la acupuntura o un mensaje especializado; se basa en la teoría de los cinco elementos; o sea agua, fuego, aire y éter; este sistema se oficializó en 1960.

El hombre hizo uno de los vegetales desde su misma aparición en la tierra. Existen en el mundo 250.000 especies vegetales de las cuales solo se conocen un 1% esto nos habla del enorme potencial que espera se descubierto por el hombre para dar una solución a los problemas de salud que lo aqueja en la actualidad.

Autor: Daniel Algarbe